Y despedimos esta tanda de especiales dedicados a Morbid Angel en Venezuela con una entrevista realizada a Alex Vincero (Morrocoy Studios Producciones) y David Morrongo, las cabezas que están detrás del concierto de Morbid Angel. Adicionalmente asistió a esta entrevista el equipo de Generación X, un programa rockero al 100% producido en Venezuela quienes tuvieron a [...]
Es bueno el cilantro, pero no tanto. Si hay algo que podemos destacar de este año que se fue y se está volviendo característica de este actual, es sin lugar a duda la enorme cantidad de bandas que nos han visitado y visitaran en los días venideros. Algo hasta insólito si nos vamos quizás unos años atrás, y es imposible el preguntarnos ¿Qué es lo que está pasando? ¿En qué momento sucedió? Pues bien, entiendo que no es una razón para quejarse, si no por el contrario, para aquellos que como yo, les es difícil el enrumbarse al extranjero a disfrutar de sus agrupaciones favoritas, es algo más bien de aplaudir. Y miren que no es que uno sea malagradecido, si no que es simplemente irónico. Hago una retrospectiva 10 años atrás para ponerme en el lugar de muchos llamémosles “cham@s” y recordar también como era mi situación en aquellos tiempos y por sobre todo como estaba mi bolsillo. Y es a este punto al que deseo llegar, puesto que: ¿qué es lo que más vemos en los conciertos? ¿Acaso no son jóvenes de entre 17 y 22 años? Y me pregunto: ¿Cómo hacen est@s caraj@s para asistir a tanto concierto? Por otro lado, y no es mi intención ofender pero ¿que no somos acaso los rockeros unos llamados “pelabolas” por el resto de la sociedad? Hablando de los más jóvenes, supongo que muchos asistirán a la mayoría de los conciertos con la ayuda de sus padres, otros trabajando, vendiendo sus cosas, etc., los demás por el contrario dejarán a asistir a la mayoría para ir al que consideren más importante. Por otro lado tenemos a la gente que promedia una edad que va de los 30 años en adelante, y que de igual manera, no contaran con las limitaciones de los jóvenes pero si con las propias de una persona adulta, aunque debemos reconocer que cuentan con mayor oportunidad de asistir al menos a 3 conciertos internacionales al año. Definitivamente si algo debemos de agradecer a las empresas productoras de conciertos es el hecho de que estamos dejando de ser unos “pelabolas” para ellos, y es que a pesar de nuestra situación política, de los impedimentos burocráticos, del problema del dólar, etc., continúan enriqueciendo nuestras agendas con más y más fechas de conciertos. Como no, si ya de por sí el valor de un boleto para un concierto es en ocasiones más elevado en comparación con el de países como Colombia o Ecuador; ¿Qué nos puede representar 300 o 500 bolívares fuertes con tal de ver a nuestra agrupación o artista favorit@? ¿y cómo harán aquell@s que tienen más de 5 bandas favoritas? (jejeje)...Y es que lamentablemente nosotros, los rockeros venezolanos hemos estado tan acostumbrados a que (click en el titulo de este artículo para seguir leyendo)
